Ana María Martín galardonada por un libro publicado por el Fondo Editorial Pampeano PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Ministerio de Cultura y Educación   
Viernes 26 de Agosto de 2011

Después de once años, la Secretaría de Cultura de la Nación, volvió a entregar los Premios Nacionales, en las categorías Poesía, Texto Dramático, Ensayo Político, Ensayo Psicológico, Tango y Folclore

EscuelaParaTodos26-08-11En este sentido, la Subsecretaría de Cultura del Gobierno de La Pampa, tiene el agrado de informar que en la categoría Ensayo Psicológico, fue premiada con una mención la Lic. en Psicología Ana María Martín, por su obra “Una escuela para todos. Ampliando los márgenes”, seleccionada en su momento por el Fondo Editorial Pampeano. El prestigioso jurado estuvo integrado por Alicia Azubel, Alicia Stolkiner, Germán García, Ana María Fernández y Jorge Alemán.

A lo largo de 3 meses, 5 equipos de prestigiosos profesionales (escritores, académicos, críticos literarios, poetas, filósofos, compositores), se abocaron a la lectura de las casi 400 obras recibidas.

Resalta la Secretaria de Cultura de la Nación que esta política cultural “devuelve al Estado el lugar de tutelar y consagrar la producción literaria, musical y reflexiva, estimulando la profesionalización de los artistas e intelectuales, promoviendo la creatividad sin restricciones.”

Sobre la obra: Por Sergio De Matteo.

Este trabajo había sido premiado en la convocatoria 2005 del FEP. Como el título mismo lo señala, se aborda a través de un análisis multidisciplinario la problemática escolar, haciendo un recorte importante sobre lo que sucede y cambia inmediatamente en la realidad. Por lo tanto, es interesante esta proposición sociocrítica, donde se valúan los hechos en el mismo momento en que se identifican para su estudio (por más que la reflexión se modifique traspuesto un período). La socialización del resultado de este tipo de investigación de campo, demuestra que todo proceso que involucra a la cultura y la educación es abierto y variable.

Es una propuesta intelectual muy importante para la región, debido a que Ana María Martín hace un recorrido en donde pone en juego las interrelaciones entre la comunidad y la escuela, ubicándolo en el seno mismo en que acontece lo social, que abarca a esa “totalidad” construida desde el poder. En la “multitud” se manifiesta e inscribe cada uno de los matices socioculturales legitimados o marginales; es un cuerpo maleable que, muchas veces, para distender ―o negar― la tensión entre las clases se lo despolitiza, y es desterritorializado (evidente herencia de la filosofía posmoderna). Entonces, ciertos conflictos, por conveniencia, se los coloca en compartimientos estancos y sin fricciones, anulando así la posibilidad de que se produzca una dialéctica de los sucesos históricos.

Es un texto que interpela desde diferentes epistemologías e intenta comprender la vinculación entre docente-alumno, institución-comunidad. La bibliografía aplicada es abundante y apropiada para desmontar (o deconstruir) la superestructura en la que asienta su dominio la hegemonía que, como se sabe, dictamina el curriculum que los docentes impartirán a los educandos. También indaga representaciones circunscriptas a determinados espacios; por ejemplo, la infraestructura: habitus y consumo que, en casos concretos y contundentes, son variables identitarias para la funcionalización del ordenamiento social.

El discurso del libro lo hace accesible a lectores entrenados como también para aquellos que no pertenecen al campo psicopedagógico. Señala Martín: “Vayan estas líneas para abrir el juego, para que haya juego, para que las nuevas generaciones tengan juego de vida. Y la vida, entre seres humanos, se liga a la capacidad de pensar”.